Quieto

Me estoy quieto, amor,
mientras tus dedos,
juguetones, bucean por mi pelo.
Mientras tú mano
tiernamente
mi cuello explora
anunciandome tus besos,
presagiando el envite de tu boca.

Me estoy quieto, amor,
mientras tus dientes buscan
nervio bajo el temblor
desde mi hombro hasta mi nuca.

Y me estalla el pecho
y un fuego por el vientre
hasta mi sexo
que se yergue
y se estrella
contra el aire que le envuelve.

Me estoy quieto,
amor,
mientras tus manos
por mi ingle y sus contornos
destapan rosas y prepucios
haciendo tuyos mis secretos.

Me estoy quieto, amor,
ofrendada gacela,
leña al fuego,
razón de hambre.
Quieto, amor, como querías.