Volvería

Con un cuarto vacío de aire helado
y una tumba paciente con su día,
de ti y de tu mirar, melancolía,
anhelo de vejez contigo al lado.

Rumores son de nuestro amor pasado,
rumores contra mi monotonía,
contra mi soledad del día a día,
con calor de deseo renovado.

Fue nuestro tiempo mil granos de arena,
se quebró el cristal de mil colores,
explotó en gris de un golpe la condena.

Otra vez consumido en tus ardores,
en tus ojos de mar que son cadena.
Cenizas, otra vez, de tus amores.

© Juan José Ayuso Martínez

 

Flashback

En la esquina de la avenida
hay un mendigo,
barbas largas greñas sucias,
un mendigo
de abrigo roto zapatos rotos
roto corazón.

Hay un mendigo
y en el mendigo,
un hombre derrotado.

Derrotado,
mirar cansado alma ajada,
derrotado,
ropa arrugada rostro arrugado
amargo corazón.

Un hombre derrotado
y en su derrota,
un sueño.

Un sueño,
mirar altivo cuerpo joven,
un sueño,
brillante estrella brillante sino
ardiente corazón

En la esquina de la avenida
hay un sueño,
y en el sueño
un niño.

Arcoiris

Llueve.
Ciudad al fondo
y en la ciudad ese mazacote naranja
—bloques tristes, monótonos—
donde vivo yo.

Y en medio
torres blancas de tiempo sucio
donde vives tú.

No se
que embrujo o plegaria,
que mirada o sonrisa,
que acto de amor o lujuria estarás cometiendo,
pero justo ahora,
en donde vives tú,
comienza el firmamento.