Realidad y Pérdida.

Mis queridos amigos.
Ya se que no apreciáis como yo aprecio
la glauca bruma que suaviza el bosque,
la blanca piel de la alborada
que invita al beso y la caricia.

Ya se, mis jóvenes poetas,
que no es para vosotros
la copa de los árboles
cabello al viento.
Que no escuchais en el trinar de pájaros
el canto que yo escucho.

Se que de noche, como yo,
buscais refugio, algún abrazo,
la algarabía cálida,
el roce de la piel que anhela el beso.

Se que de noche, como yo,
sentís quebrarse las cadenas,
sentís volar el alma al cielo.

Pero ahora, después de lo ocurrido
ya nada es como era antes.

Ahora solo encuentro descampados,
la obra del fuego, soledad.

Ahora me despierto y oigo solo
al vacío zumbarme los oídos.

Ahora las cadenas no se quiebran
ni en la noche hay refugio.

Ahora, mis amigos,
escucho vuestra risa lejos,
tan lejos como cerca escucho
el insistente grito del dolor.

© Juan José Ayuso Martínez

 

Dios de la guerra.

Dime ¿En nombre de que dios nos matas?
¿En nombre de quién mueren los hombres
y lloran las mujeres
y gritan los niños?
Y luego las mujeres también…
Y también los niños.

Dime ¿En nombre de quién matáis?
¿En nombre de que dios desventráis mujeres?
Y lloran los hombres
y gritan los niños
y luego los hombres
y después los niños.

¿En nombre de quién matamos?
¿En nombre​ de que Dios
arrasamos los campos
y las ciudades
y salamos la tierra
y las fuentes
y no dejamos brizna
ni queda espiga?

Y se apagan las estrellas una a una
y se abrasan los planetas en jaurías
y se pudren las entrañas de una vez.
¡Decidme! ¿En nombre de quién, de que Dios,
me he vuelto un asesino?

© Juan José Ayuso

Casa y Olvido

Si abandonas la casa
callarán las puertas,
se apagarán las piedras.
Si abandonas la casa
se irán, se irán…
Ya blanquean las fotografías por los pasillos,
se desvanecen los rostros.
No dice nada
la mancha de vacío donde los ojos.
No dicen nada
los labios que se difuminan.
Desaparecerá, desaparecerá…
Ya se han descolgado los cuadros.
Solo la pared blanca,
el suelo de frío terrazo.
Si abandonas la casa
se perderá, se perderá…
No se sabrá donde guardaba los libros,
las recetas de cocina.
La historia inconfesa, las terribles secretos
serán esparcidos al viento.
Si abandonas la casa,
si te vas con tus ojeras y tu socavón en el alma,
se desvanecerá, se desvanecerá,
se disolverá en el aire.
Las piedras han abandonado el musgo,
las maderas sus telarañas.
¡Recuerda, recuerda!
Que fue de aquella infancia,
de aquella fiebre de mayo.
Se perderá el recuerdo de los dedos en lo oscuro.
Ya no viene el agua del arroyo,
no se escucha la paloma.
¡Recuerda, recuerda!
O se marcharán los fantasmas,
se irá la memoria
a un lugar sin regreso,
sin puerta,
sin ventanas para mirar al cielo.
¡Recuerda, recuerda!
La senda de la abuela,
el olor de la tarde y cuando la noche…
¿Qué ocurría cuando la noche,
que chispas, que luces, que sombras?
¡Recuerda, recuerda!

Safe Creative #1612120101568

 

Olvido y Muerte

¿De qué color será el olvido?
¿Será negro como el pozo
donde se pierden niñas tristes
de saladas mejillas
refugiadas
en el regazo de lo oscuro?
¿Acaso rojo como el fuego,
avaro monstruo despiadado,
para el que nada es suficiente?

¿A qué sabrá el olvido?
¿A escoria? ¿Al polvo del escombro
que se mastica espeso, herrumbre,
se escupe amargo, seco?
¿A podredumbre de agua ahíta
de cuerpos muertos, caldo gordo
de la furia del mar,
de la rabia del cielo?

No hablo de la palabra escurridiza,
no del senil olvido del anciano
ni de la historia que se pierde
cuando nace un cadáver.

Hablo del cielo azul que morirá
bajo los ojos muertos
de un hombre muerto.
Del animal que morirá dos veces
en el cráneo roto
de algún cadáver ignorado.
De nuestra libertad dos veces muerta
bajo la sangre seca
que arrastra el agua.

¿De qué color será este olvido?
¿A qué sabrá esta muerte?

Safe Creative #1612120101568

 

Bárcolo

Bárcolo errante infinitas sendas
te llevan a esta orilla
sendas medidas
sendas soñadas
infinitas sendas en monótono ondulante
en monótono relumbroso
en informe monótono
esperemos
que el monótono no se enfade

Bárcolo errante en infinitas sendas
desde arriba relucientes
desde arriba te persigue
reluciendo
por los lados te rodea
plateando
cuando cae te alcanza
azogando
en el monótono inmenso brillo
en el monótono fulgor
y mira tú por dónde
al final escapas

Bárcolo mío de mis sueños navegantes
de mis sueños nuevos
de mis sueños blancos
diluye en mis ojos
esta infinita mudanza
esto poco que soy
limpia en mi corazón de dolores o de amores
limpia la mirada de mar
henchida el alma al viento
el corazón de fuego transparente
emocionado navegar
vuelo

Safe Creative #1612120101568

Marino en tierra

Expresión de marino en tierra
de marino varado en la arena varado
de hombre de mar exiliado del mar
de hombre perdido en tierra perdido

Y la marea que baja y baja
que quizás baja muy al fondo
que quizás pierde el agua
y se queda sin agua el mar

Expresión de marino en tierra
ángel sin ángel caído
barco callado en la roca encallado
reloj de arena en arenas hundido

Y la arena que llega a la roca y llega
y la roca que llega hasta el fondo y llega
y roca y arena secas
momento a momento
más secas y secas

Expresión de marino en tierra
marino lejos del mar muy lejos
parece que no hay ya mar que no hay
parece que ha huido el mar que ha huido.

Safe Creative #1612120101568

 

Timidez

Tu mirada no deja lugar a dudas.
Pero mi terca timidez,
mi obtusa inseguridad
me agachan la mirada,
me doblan la cerviz
y me mandan castigado hasta el rincón.
Pero eso no impide que sueñe
que tu me das el primer beso
y que luego yo me ocupo de todo lo demás.

Safe Creative #1612120101568

Luz Leve

Me gusta así, la luz, apaciguada.
Tu a mi lado tumbada, suavemente
tu mirada, tu cara luminosa
sobre el azul y el frío de este cuarto.

Me gusta así, el aire, quieto.
Y entre tu y yo este resplandor
que crece y llega a las orillas
de tu vientre, de mi vientre.

Crece, crece su luz, anega el aire,
inunda nuestros cuerpos
cuando miro tus ojos,
cuando besas mis labios,
cuando mi sexo arriba
la playa de tu sexo.

Me gusta estar así, contigo, envueltos
en la luz apagada de este instante,
en la luz encendida del deseo,
en el ámbar de un tiempo suspendido.

Después de la visita a la casa de una amiga.

A R.M.B.B

Estando en tu casa de visita
he recordado las paredes desnudas de la mía.
Después, de regreso,
contemplé este extraño zurcido de luces en el frío.

La soledad es aquello que existe
en el oscuro vacío que alumbran
las líneas de farolas
al fondo de la noche.

Esta humana adicción a ciertas emociones
me reveló
que un fuego habita entre las paredes de tu hogar,
en los objetos que adornan sus estancias
dejados allí por descuido
o puestos con clara intención.

La soledad cuajada
en las líneas de farolas de carreteras y calles,
costuras o cicatrices,
laberintos
que no sabemos resolver,
laberintos de uno mismo.
Es imposible que la helada soledad
haga crujir el vacío.

Fuego inunda el lugar que habitas,
encendido por ti,
alimentado de risas,
rojo de ternuras.
No son las habitaciones de desnudas paredes
no los laberintos de farolas
el lugar que habito
es el frío.