Estación

No vas a encontrar la inspiración
en las desafinadas lineas del fuelle que une los trenes.
Ni en los rostros somnolientos, que no muestran sentimiento distinto de la angustia o el vacío.
No vas a encontrar la inspiración en la línea amarilla que a lo largo del anden marca el “no pasar”.
Ni en las manchas negras de los chicles usados pegados en el borde de granito.
¿Encontraré un alma, un alma luminosa, un faro, o simplemente una vela o farolillo?
¿Un rostro que deslumbre de esperanza?
¿Solo somos cuerpos vagando en una inexistencia, o angustia, automática?
¿Por qué no sale el sol en nuestras vidas y solo amanecen luces de neón?
Hoces se proyectan en los muros cóncavos de esta catedral oscura, gris.
Se escuchan avisos como condenas, destinos como finales, recitados por una voz lánguida para que no haya ninguna duda;
Lo peor
es que no queremos equivocarnos.
¿Que lugar es este que ningún alma habita que no esté condenada?
¿Que lugar es este por el que pasamos en la mas rápida huida y del que no queremos hablar?
¿Por qué hemos construido un sitio así?

A pesar de todo,
algo se esconde,
algo se esconde
esperando el momento de escapar.